
Dejar que el embarazo avance más allá de la semana 39 en primerizas podría traer complicaciones en el parto, especialmente con respecto a la salud de la madre.
Un estudio realizado por la Universidad de Alabama, en Birmingham (Estados Unidos), encontró que a medida que avanza la edad gestacional de la semana 39 a la 41, aumentan las probabilidades de que haya complicaciones maternas, como atonía uterina, transfusión sanguínea o infección en el periparto.
“El riesgo de morbilidad materna y parto por cesárea, pero no de morbilidad neonatal, aumentaron significativamente a partir de la semana 39 de gestación”, explicaron.
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