
Un informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, alerta sobre el peligro de que embarazadas y niños coman carne de caza, en caso de que se haya utilizado balas de plomo.
Ocurre que este material es altamente contaminante, y al exponer al feto o niño al plomo, se corre serio riesgo de intoxicación y de afectar el desarrollo neurológico del pequeño.
Incluso para los adultos, se sugiere no consumir más de 150 gramos a la semana de esta carne, ya que el plomo afecta los riñones, el corazón y en una intoxicación sostenida, las funciones cognitivas.
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