Algunas claves de la ablactación

ablactación

Luego de cumplir con los seis meses de amamantamiento, entre los cinco y siete meses del bebé, la introducción de alimentos diferentes de la leche a su dieta (proceso conocido como ablactación) es de gran importancia para prevenir futuros rechazos a alimentos e incluso alergias, además de garantizar que, durante esos meses iniciales en los que la leche de mamá ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales del niño, aportemos los nutrientes que él necesita para su crecimiento y desarrollo. Aquí algunas claves para que la ablactación se realice de la forma indicada:

Hacerlo de forma progresiva: se recomienda sustituir progresivamente la lactancia. Es decir, no dejar de dar leche materna al niño de forma abrupta. Si el niño se amamantaba seis veces al día, sustituir una de esas veces por alimentos.

Introducir un alimento a la vez, y no mezclarlos: introducir al niño un alimento por vez y probar ese mismo alimento por tres a cinco días. No mezclar dos o más alimentos a la vez. Esto nos permitirá identificar si el niño es alérgico o no a lo que le damos.

Proporcionar alimentos de origen natural y sin condimentos: evitar alimentos artificiales o con conservantes. Además, evitar condimentar la comida o jugos con sal o azúcar; esto hará que el niño se habitúe el sabor natural de la comida.

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Acerca de Núria López

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