Consejos para visitar a un recién nacido

Alguien de la familia o un amigo cercano acaba de tener un bebé, y quieres ir a conocer al pequeño retoño. Sin embargo, las normas sociales no contemplan las reales necesidades del niño y sus padres, en especial su madre que acaba de pasar por uno de los trances más maravilloso pero difíciles de su vida como es dar a luz. Es por ello que compartiremos algunos consejos para visitar al recién nacido.

Ya vimos cómo podemos comportarnos de la mejor forma con una madre reciente, lo que haremos será ahondar en la forma respetuosa de abordar la primera visita al recién nacido, para no incomodar al bebé o a sus padres que están en pleno proceso de conocerse.

Lo que haremos será repasar un decálogo de consejos para conocer al recién nacido.

1. Si no tienes mucha confianza con los nuevos papás no vayas al hospital

A menos que ellos expresamente te pidan que vayas, la hospitalización tiene una finalidad, y es que la madre se recupere del parto, controlar que la salud del niño sea óptima y ayudarla con el inicio de la lactancia con profesionales de la salud a la mano. Sin embargo, todo eso se hace difícil si se produce un desfile de visitas. La mamá suele sentirse cansada y necesita intimidad para poder dar de mamar sin sentirse observada, al menos hasta que esto se convierta en algo habitual. Por otra parte, los recientes papás necesitan también conectarse con su hijo, y eso no es posible si no se les da tranquilidad.

2. Las visitas deben ser muy cortas

Aún si te invitan a ver al bebé, no hace falta quedarse mucho rato, bastan unos minutos. Un bebé pequeño come a menudo, necesita que le cambien el pañal con frecuencia y esto se dificulta si una visita se queda mucho rato.

3. Siempre avisar antes de ir

Nada peor que recibir una visita sorpresa en estas circunstancias. Son días especiales para los nuevos padres, donde quizá comen a deshora, la mamá está desalineada quizá el bebé y la mamá están durmiendo. Siempre avisa por teléfono que vas a ir, y si te piden que lo dejes para otro momento, no lo tomes a mal.

4. No vayas a última hora de la tarde o a la noche

Los bebés tienen otra rutina muy distinta a la del resto de la gente. A partir de cierta hora, comienza un ritual de baño, masaje, cena y cambio de pañales que lo prepara para pasar la noche tranquilo. Romper esa rutina puede costarle a sus padres una noche fatal, y al bebé mucho estrés. Mejor, presta atención al horario que elijes.

5. Cuantas menos opiniones mejor

Es sabido que las hormonas del puerperio no ayudan al estado de ánimo de la mamá, y el vuelco en su vida que significa atender las demandas de un recién nacido, la pone en un estado de vulnerabilidad, por ello es importante no expresar opiniones personales que bien podrían molestarla, más allá de la buena intención que tengamos.

Mañana, continuaremos con el resto del decálogo de cómo realizar la visita al recién nacido.

Vía: Maternidad Continuum

 

 

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Acerca de Natalia Vidoz

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