
Hoy las técnicas de ultrasonido nos permiten saber si el bebé en gestación es niño o niña antes de culminar la primera mitad del embarazo. Sin embargo, en esas semanas previas, tanto los padres como abuelos, hermanos y tíos hacen sus apuestas por un género o por otro.
Algunas prácticas propias del saber popular se han transmitido de generación en generación, mediante las cuales se intentaba, siglos atrás, develar una incógnita que permanecía irresuelta hasta el momento del alumbramiento.
Entre ellas, desde Oriente nos llega la tabla china de la concepción. Se dice que es utilizada desde hace siglos con un alto grado de precisión. Puede ser utilizada para intentar concebir un niño o niña – de acuerdo a preferencias personales – o bien para averiguar el sexo del bebé si ya está en camino. Las variables que se cruzan son el mes calendario de concepción y la edad de la madre.
El método es sencillo: busca en la tabla el mes en que concebiste a tu bebé, y luego tu edad. Si el casillero es celeste, será niño, y si es rosa, niña. Si no sabes la fecha exacta de la concepción, calcula dos semanas desde la fecha de la última menstruación. Claro que no es científica y puede fallar, pero no en la mayoría de los casos.
Vía: Con mis hijos
