El cambio en el sistema nervioso cuando una mujer está embarazada

El cambio en el sistema nervioso cuando una mujer está embarazada 1

Cuando una mujer está embarazada, los cambios comienzan a hacerse protagonistas de su vida. Emocional, física y mentalmente todo parece ser nuevo y extravagante. Es importante que la mujer conozca aquellas nuevas cosas que se harán parte de sus días, y se convertirán en dolores constantes, cambios notables y nuevas sensaciones. A partir del conocimiento de estos, la mujer podrá dominar su embarazo de la mejor forma.

Hoy nos dedicaremos a hablar específicamente de aquellos cambios que se dan anatómicamente durante el embarazo. Más determinantemente hablaremos de los cambios que se dan en el nivel del sistema nervioso. Son modificaciones funcionales que se dan en mayor o menor medida, y que afectan directamente a todos los órganos y sistemas de la persona. Estos cambios representan la respuesta del organismo materno a una adaptación y mayor demanda metabólica impuesta por el feto.

Es importante que la madre se preocupe por conocer estas alteraciones en su sistema nervioso, ya que de lo contrario pueden interpretarse erróneamente como desviaciones patológicas. Insomnio, acentuación del sueño, cefaleas, odontalgias, ciática, neuralgias, paresias, calambres, lipotimias o vértigos son algunos de los principales protagonistas de la nueva vida de la mujer, que la acompañarán durante 9 meses. 

Así mismo, el mayor afectado es el sistema neurovegetativo, en el que se desatan una serie de conflictos, que le generan inestabilidad y desequilibrio al embarazo. Esto se manifiesta en algunos trastornos, como lo son las arritmias respiratorias, hipotensiones o trastornos digestivos, entre otros. También son notorios los cambios de carácter de las mujeres embarazadas, donde no sólo influye la gravidez, sino también otras numerosas circunstancias derivadas de este estado (concernientes a la salud, económicas, sociales, la preocupación de las mujeres solteras). La influencia es mayor en las inestables, en las que se acentúan los cuadros preexistentes hasta llegar, excepcionalmente, al terreno de las psicosis. Así mismo, en los trazados se puede comprobar disminución de la actividad bioeléctrica del cerebro, depresión del ritmo y existencia de ritmo beta.

Como aquí es notable, los cambios que se dan en el sistema nervioso de la mujer embarazada son notables y también numerables. Entre varios más, estos nombrados anteriormente son los más frecuentes, que suelen dañar la estabilidad en la salud física y emocional de la mujer. Conocerlos supone ser un arma de doble filo para la retaguardia de la embarazada, por lo que podrá interpretar perfectamente las crisis convulsivas del embarazo.

 

 

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