
En los padres primerizos todo es expectativas, y una de las primeras que surgen en la pareja es el momento en el cual las pataditas del bebé comenzarán a sentirse, ya que es el primer vínculo que se establece con el bebé que llegará a sus vidas.
El feto ya es capaz de moverse a partir de la séptima semana de gestación, es decir que casi cuando sus papás apenas acaban de enterarse la noticia de su llegada. Ocurre que los movimientos fetales no son perceptibles para la mamá y menos para todos los demás que acarician su vientre sino hasta las semanas 14 a 26, porque todo depende de cada mujer y de su anatomía.
Lo más común es que los movimientos fetales sean perceptibles en el período que va de las semanas 18 a 22. Mientras que algunas mujeres apenas perciben un leve mariposeo en sus barrigas al principio, otras directamente sienten los pequeños golpes de los piecitos o manitos del bebé.
Si después de la semana 22 aún no sientes moverse a tu bebé, no hay de qué preocuparse, y además los ultrasonidos que hará tu obstetra serán suficientes para ver si todo anda bien. En algún momento, cuando menos lo esperes, sentirás a tu bebé moverse.
Vía: Todo Bebé
