
Ayer aprendimos que una de las posibilidades de que la prueba de embarazo de un falso negativo es que exista lo que se conoce como gestación anembrionada. Vamos a ver de qué se trata.
En rigor, no es que la mujer no esté encinta, sino que el embarazo anembrionado significa que se ha desarrollado el saco pero no así el embrión, por eso se lo llama también embarazo de saco vacío.
Esto ocurre por alteraciones cromosómicas que hacen que el embrión detenga su evolución en una etapa muy temprana, formándose solo el saco. Se asocian a un óvulo o espermatozoide de baja calidad.
Sin embargo, la aparición de un embarazo anembrionado no significa en principio que haya un problema de salud reproductiva. De hecho, la mitad de los abortos espontáneos en el primer trimestre corresponden a esta situación. Se detecta hacia las siete semanas de embarazo o más en un ultrasonido, porque se ve el saco pero no el embrión en su interior, o no se detectan latidos.
En la mayoría de los casos se produce un sangrado espontáneo que termina con este embarazo inviable de forma natural, pero cuando esto no ocurre es el médico el que debe hacer un legrado.
Luego de esta situación el médico realizará estudios para ver que no haya algún otro problema. La menstruación retornará a los 30 a 40 días posteriores a la expulsión. En general puedes intentar concebir de nuevo de inmediato, pero algunos médicos recomiendan esperar algunos meses.
Vía: Rie.cl
