
Recibir tratamiento médico de la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) no altera la capacidad femenina de lograr un embarazo, tal como se demostró en un estudio médico.
La investigación fue llevada adelante por la Universidad de Helsinki, y se analizó los embarazos de 6.179 mujeres en edad reproductiva tratadas por una NIC entre 1974 y el 2001, junto con los de 30.436 mujeres de la misma edad seleccionadas al azar (grupo de control).
Así, no se hallaron pruebas de que el tratamiento del NIC hubiera modificado sus posibilidades de ser madres, de hecho hubo más embarazos en estas mujeres que en las otras.
Tampoco surgieron evidencias de un aumento de la cantidad de abortos naturales, embarazos extrauterinos o abortos inducidos inmediatamente después del tratamiento, “que es cuando hay más posibilidades de sufrir complicaciones terapéuticas”.
Todo ello debería llevar tranquilidad a las mujeres jóvenes, ya que si han sido tratadas por NIC, su salud reproductiva estaría a salvo.
No obstante, habría cierto aumento del riesgo de parto prematuro, razón por la cual deben estar más controladas.
Vía: Publico.es