
Muchas mujeres pueden asustarse debido a un diagnóstico de útero tabicado o septo, que se enumera como posible causa de infertilidad, o bien de abortos espontáneos. A pesar de lo amedrentador del diagnóstico, hay que saber que a pesar de él puede haber final feliz.
El útero tabicado recibe su nombre porque se trata de una malformación congénita del útero, por el cual un tabique de tejido lo divide en dos cavidades. Otras variantes de este problema se denominan asimismo útero bicorne o didelfo. Es sensato ver que por este motivo se dificulta la implantación o bien el desarrollo embrionario, y por ello las mujeres que nacen con esta condición tienen dificultades para ser mamás.
Si embargo, las modernas técnicas de diagnóstico permiten que los médicos sepan exactamente qué hacer, y en muchos casos – dependiendo de las particularidades – una cirugía resuelve esta malformación exitosamente y permite a la mujer llevar adelante un embarazo normal.
Aún en aquellos casos en los que la cirugía no sea la respuesta, existe la posibilidad de llevar adelante un embarazo, que de todas formas se considera de riesgo y requiere cuidados estrictos desde el quinto mes.
De todas formas, lo que debes saber es que a pesar de que es un problema que requiere atención y tratamiento, no está todo perdido y tienes muchas posibilidades de ser madre aún bajo estas condiciones.
Vía: Bebés y Embarazo
