
La gimnasia yoga acoge técnicas milenarias que la hacen beneficiosa para todo el mundo, de ambos sexos, diferentes edades y condición física. Pero para las embarazadas en particular es una gran experiencia.
El yoga no sólo mantiene en forma, sino que da flexibilidad a los músculos y articulaciones, tonicidad muscular, mejora en la circulación, relajación y alivio de los dolores de espalda. Por otra parte, la técnica de respiración y relajación del yoga es ideal para ayudarte a atravesar el parto. Incluso, con este mecanismo bien aprendido podrás hacer que el alumbramiento sea más corto y menos doloroso.
Por ello, nadie duda de lo bueno del yoga. Sin embargo, hay precauciones que tomar como toda actividad física que practique la futura madre.
Hay que evitar las posturas en las que se está boca abajo demasiado tiempo, o que elongan demasiado los abdominales. En el primer caso, porque disminuye el flujo sanguíneo al útero, y en el otro, porque el organismo segrega la hormona relaxina para ayudar a tu útero a crecer, pero también podrías sufrir un desgarro.
En el primer trimestre, lo aconsejable es beber mucha agua y bajar un poco el ritmo si ya se venía practicando.
En el segundo trimestre, hay que cambiar de posición cuidadosamente para evitar desequilibrios. Lo importante es no sobreexigirse.
En el tercer trimestre lo importante es apoyarse contra una silla o pared para evitar caídas y esfuerzos excesivos.
Vía: Baby Sitio

Añadir un comentario
