
Los edulcorantes artificiales no están indicados en el embarazo, ya que sus componentes no son buenos ni para la mamá en ese estado ni para el bebe. Pero un nuevo estudio determinó que el consumo de refrescos carbonatados con estos edulcorantes artificiales pueden ser una causa de mayor probabilidad de parto prematuro.
El estudio en cuestión fue realizado por el Statens Serum Institute de Dinamarca, y como precaución la Danish Society of Obstetrics and Gynaecology, que tiene por recomendación final para las embarazadas abstenerse o al menos reducir considerablemente el consumo de estos refrescos.
Además, recordemos que estos refrescos además incrementan el riesgo de que se provoquen otras patologías del embarazo como la hipertensión o la diabetes gestacional.
Beber un litro de refresco gasificado por día incrementa hasta en un 78% el riesgo de tener un parto prematuro.
Claro que un litro diario es una cantidad muy importante, un vaso de refresco muy de vez en cuando no será tan terrible, pero siempre que sea posible hay que preferir el agua y los zumos naturales.
Vía: Bebés y Más
