
Es historia conocida que muchas mujeres lograron mantenerse delgadas hasta que fueron madres, y luego de los embarazos, desarrollaron un sobrepeso que derivó en obesidad, una condición que implica elevados riesgos para la salud a largo plazo.
Por ello, un estudio de la Universidad de Queensland, Australia, investigó la relación entre un aumento de peso exagerado en el embarazo y el desarrollo de la obesidad.
Lo notable de este estudio es que siguió la evolución de las mujeres hasta dos décadas después de ser madres. Las mujeres que habían engordado demasiado durante el embarazo, según las guías, pesaban alrededor de 20 kilos más, las que habían engordado lo razonable, 14 kilos más, y las que habían subido muy poco, pesaban 9 kilos más.
Esta relación entre el aumento de peso en el embarazo y el IMC futuro fue clara para el estudio, tras evaluar este mismo índice de masa corporal previo al embarazo y un par de décadas después.
Así, se determinó que quienes aumentaban de peso en exceso durante la gestación, eran dos veces más propensas a tener sobrepeso, y con cuatro veces más posibilidades de padecer obesidad en el futuro.
Si bien puede haber predisposición genética que lleve a aumentar de peso en el embarazo más de la cuenta y luego a desarrollar obesidad, el estudio sugiere que son los malos hábitos alimentarios los que subsisten luego de dar a luz.
Por ello, los científicos continúan trabajando en desarrollar consejos de una dieta adecuada para las gestantes, que cubra todos los requerimientos nutricionales pero a la vez pueda controlar el peso.
Vía: Medline Plus
