
Hay historias que son una luz de esperanza para las parejas que buscan tener un bebé y se hallan con muchísimas dificultades en el camino. Tal es el caso de Angie Baker, una británica de 33 años que logró ser madre de una niña tras perder nada menos que 18 embarazos.
Baker lo viene intentando desde los 20 años, pero tras la cuarta o quinta semana de gestación sus embarazos se interrumpían. Sin embargo, la perseverancia y el deseo de ser mamá pudieron más, y hoy sostiene a su hija Raiya, nacida en diciembre pasado.
“En el fondo, siempre sentí que debía ser un problema que podía arreglarse, por eso perseveré”, explicó la flamante mamá a los medios. Su problema radicaba en que tenía un exceso de un subtipo de glóbulos blancos en la sangre que se encarga de aniquilar cuerpos extraños, por ejemplo, embriones. Esta condición le impide convertirse en madre al 15 % de las mujeres.
Un tratamiento experimental con esteroides pareció dar en la tecla, pues tras un nuevo intento fallido finalmente, Angie Baker logró ser mamá.
Vía: Minuto Uno
