Violencia obstétrica: ¿de qué se trata?

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La violencia obstétrica es aquella que se realiza desde los profesionales médicos, junto con diferentes personales de salud del mismo espacio, y se dirigen hacia la mujer que está a punto de parir. Los motivos de la misma se relacionan con cuestiones sociales o estereotipos erróneos sobre la futura madre y su necesidad de un parto rápido y no humanizado. Sobre este tipo de violencia te contaremos en el siguiente artículo.

Herramientas de la violencia obstétrica

En primer lugar, si estás próxima a ser madre, debes saber que la violencia obstétrica es un tipo de violencia de género, que debe ser erradicada por completo de las salas de parto de todo el mundo. Uso de fórceps, epidural cesárea, cortes innecesarios, mutilación genital, aplastamiento del cráneo del bebé por el uso de técnicas agresivas… muchas son las herramientas con las que la violencia obstétrica se vale para hacer del parto una terrible tortura y no un momento de disfrute por la llegada de un nuevo miembro de la familia. 

Entre otras de las herramientas de este tipo de violencia, se encuentran las que no se manifiestan a nivel físico, sino a nivel psicológico.

Entre ellas, un trato vejatorio e indigno, infantilizaciones prescindibles, intervenciones abusivas, comentarios inadecuados y falta de respeto sobre las mujeres que están de parto. Más de una mujer ha tenido que soportar durante su momento de parto, por ejemplo, las visitas de personas no involucradas en el proceso, habitaciones en mal estado o con puertas y ventanas abiertas, las frases típicas y sin necesidad de algunas enfermeras como “¡Al hacerlo no te ha dolido tanto!”.

La violencia obstétrica: una realidad

Está claro que la salud del bebé es importante, la idea de que el bebé nazca de la mejor forma posible no se discute, pero algunas técnicas privilegian la rapidez de la expulsión del niño antes que la comodidad de la madre. Los partos de emergencia son eso: de emergencia, pero el cuerpo de la mujer seguirá su vida con secuelas de un parto plagado de violencia obstétrica, sobre eso, muy poco hablan algunos médicos a la hora de charlar con una futura mamá.

Pero no podemos dejar de lado a aquellas personas que apuestan por un parto humanizado, ya sea en diferentes organizaciones sociales o en los mismos centros de salud. En ellas hay que apoyarse cuando una situación así sucede. Por eso decimos que la violencia obstétrica es una realidad y que debe ser denunciada para que ninguna mujer más pase por ella.

Vía: educer

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.
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