
A menudo muchas parejas que intentan con dificultad lograr un embarazo, no tienen en cuenta que hay un factor que puede jugarles muy en contra, y es el tabaquismo.
Es que el tabaco aumenta considerablemente los problemas de infertilidad tanto en mujeres como en varones.
Aproximadamente 30% de las mujeres en edad reproductiva y 35% de los hombres en la misma edad son fumadores. Y si bien ya se está tomando cada vez más conciencia de que el cigarrillo aumenta las enfermedades cardiovasculares y pulmonares, no se sabe de la misma forma que la fertilidad puede verse afectada.
El consumo de tabaco aumenta la prevalencia de infertilidad, disminuye la fecundidad y acrecienta el tiempo requerido para embarazarse en hasta un 54%, comparado con las pacientes no fumadoras.
Existe un aumento de los defectos cromosómicos, hecho relacionado con la alteración generada al momento de la división de los mismos. Esto se traduce en un aumento demostrado del riesgo de aborto en las pacientes fumadoras, debido a la destrucción de parte de la vascularización del ovario, y así se interfiere en el proceso de maduración y desarrollo del óvulo.
Estos óvulos además tienen menor capacidad de ser fecundados, y la menopausia en las fumadoras puede adelantarse hasta cuatro años de media. Pero como buena noticia, la función ovárica se recupera a pleno tras un año de abandonar el cigarrillo.
Pero los hombres también ven afectada su fertilidad por el tabaco: Puede disminuir hasta un 20% la densidad y motilidad espermática. Y eventualmente también puede haber una alteración de la morfología de los espermatozoides.
Vía: La Nación Chile