
Atención a quienes tienen cerca personas que fuman. A los numerosos efectos nocivos del tabaco, y también del fumador pasivo, se le suma uno más: el tabaquismo pasivo afecta la fertilidad masculina.
En efecto, las consecuencias del humo del tabaco de segunda mano incluyen modificaciones en el esperma, llegando incluso a causar mutaciones en la formación de los espermatozoides y estas alteraciones genéticas se pueden transmitir a la siguiente generación.
Estas alteraciones genéticas pueden causar modificaciones irreversibles en el genoma de los descendientes. Se da, asimismo, un aumento del riesgo de cáncer en sus hijos, lo que ya sugiere que la exposición al humo del cigarrillo origina mutaciones en las células reproductivas que pueden pasar a la siguiente generación.
El nuevo descubrimiento se suma a otros, que indican que desde el embarazo en adelante, los padres deben protegerse a sí mismos del humo del tabaco para así proteger a sus hijos.
Vía: El Mundo