Fecundación in vitro, una solución a la infertilidad


La posición que ocupa la mujer en la sociedad actual es mucho más relevante que la que ocupaba hace varias decenas de años. La incorporación al mercado laboral y la lucha por conseguir una igualdad real ha permitido que se consigan avances importantes pero que aún siguen siendo insuficientes.

En las sociedades más avanzadas sigue existiendo una discriminación importante entre hombres y mujeres, sobre todo en aspectos relacionados con el ámbito laboral. Muchas mujeres se ven obligadas a decidir entre ser madres o continuar con su actividad profesional.

Esto está provocando un descenso en la natalidad y la circunstancia de que la edad en la que las mujeres se plantean ser madres se va retrasando, con las consecuencias que eso puede tener: embarazos de riesgo, menores posibilidades de fertilidad, etc.

Hay que seguir luchando por eliminar esas penalizaciones y que la mujer no tenga que decidir entre ser madre y trabajadora o bien retrasar su maternidad hasta estabilizar su actividad profesional. Hasta que llegue ese momento, muchas mujeres acuden a métodos como la fecundación in vitro para garantizar un embarazo exitoso.

Qué es la fecundación in vitro

La fecundación in vitro consiste en la unión del óvulo y del espermatozoide vía laboratorio, es decir, fuera del cuerpo humano. La clínica de reproducción asistida Segrelles IVF es especialista en este tipo de técnicas.

En algunas ocasiones, muchas mujeres no tiene que optar por decidir entre ser madres o continuar con su vida profesional sino que simplemente tienen problemas de fertilidad, bien ellas o sus parejas, por lo que tienen que acudir a este tipo de técnicas si desean traer un hijo propio al mundo.

Otra opción por supuesto igualmente válida es la adopción, pero requiere de un proceso mucho más molesto y alargado en el tiempo en lo que a trámites administrativos se refiere.

Para muchas mujeres, encarar con éxito un proceso de embarazo a través de fecundación in vitro es uno de los mayores logros de su vida, ya que se trata de conseguir un objetivo al que por determinadas circunstancias había tenido que rechazar durante buena parte de su vida.

En cualquier caso, un proceso de este tipo no siempre es fácil, para muestra el ejemplo de Margarita, de Lugo, una mujer a la que le comunicaron que no podía ser madre sin ayuda externa. Decidida a conseguir su objetivo se puso en manos de la clínica Segrelles IVF e inició el proceso.

Tras el primer intento, el resultado no fue positivo, no había conseguido quedarse embarazada. Tras unas semanas de descanso para recuperar fuerzas y ánimos, el equipo médico que llevaba su caso la animó a volverlo a intentar. Tras la segunda FIV, Margarita ya sí pudo quedarse embarazada.

El resultado fue Teo, un niño que vino al mundo con mucho amor y tras un largo proceso pero finalmente exitoso. Como indica Margarita en su testimonio, el buen trato y la dulzura con la que fue tratada fueron ingredientes fundamentales para que Teo viniera al mundo.

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Acerca de Núria López

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