
Es maravilloso ver los adelantos evolutivos en el desarrollo de los niños, ya que cuanto más se sabe de ello, más sorprende saber lo temprano que logran muchas aptitudes. A los nueve meses, los niños son capaces de elegir los juguetes específicos de su propio sexo, es decir que los varones se inclinan por camiones y autos, y las niñas por muñecas.
A pesar de que muchos desean hijas independientes y dedicadas a toda clase de profesiones, e hijos que compartan las tareas del hogar con sus esposas, lo cierto es que a esa corta edad ya hay estereotipos arraigados en los pequeños.
En el estudio, realizado en la Universidad de Londres, presentó un grupo de siete juguetes a los bebés. Los niños se decantaron por el coche, la excavadora y la pelota de fútbol, mientras que las niñas prefirieron los peluches, la muñeca y el juego de cocina.
Parece ser que los varones se inclinan por juguetes que actúan o se mueven, mientras que las niñas prefieren los rostros.
El estudio no es concluyente sobre si hay una base biológica para estas elecciones, o si simplemente los niños son influenciados por el entorno aún antes de que podamos darnos cuenta. Tampoco hubo diferencias de preferencias en aquellos bebés cuyas madres trabajan fuera del hogar y cuyos padres comparten las tareas de la casa. Estudios anteriores demostraron que el trato es diferente con niños y niñas desde que nacen: a los niños se los estimula a juegos más activos y de movimiento, mientras que a las niñas se les habla más.
Por ello es que los investigadores recomiendan tratar de ofrecer opciones desde la crianza. Si a un niño se le dan pelotas y coches, también se le puede conversar. Y si a una niña se le compran muñecas, también hay que estimularla a que juegue con una pelota o corra.
Vía: Medline Plus
