
Continuamos dando consejos para aquellas familias que han decidido emprender un viaje en coche durante las vacaciones, de manera que la experiencia sea grata para todos.
Ya explicamos la importancia de un sistema de retención adecuado y la forma de evitar los mareos de los niños en viajes en coche. El próximo paso será organizar la experiencia para que los niños no se aburran y comiencen a realizar la temida pregunta: ¿cuánto falta?
En primer lugar hay que organizar el viaje con niños en función de prevenir que se prolongue más de la cuenta, para ello hay que tener en cuenta la elección del destino, la carretera, los pronósticos meteorológicos, el estado del coche y todo lo que pueda demorarnos. Es útil en esta instancia incorporar a los más pequeños en la organización para que se sientan partícipes.

Luego, debemos organizar los bultos dentro del coche para que los niños viajen con comodidad. Es preferible vestirlos con ropa cómoda, y llevar parasoles y cojines para que estén cómodos.
Podemos preparar además una bolsa con juguetes, cuentos, juegos magnéticos, papel y lápices de colores, y alguna sorpresa para cuando las cosas se pongan algo difíciles, y así lograr entretenerlos.
No pueden faltar las bebidas, y sobretodo agua, evitando refrescos demasiado azucarados que pueden caerles mal o manchar y ensuciar si se vuelcan. Con respecto al azúcar, hay que evitar darles dulces puesto que si ingieren azúcar pueden alterarse aún más.
Otras recomendaciones son viajar con el auto fresco: llevar el aire acondicionado encendido pero sin exagerar para que a los niños no les afecte el cambio brusco de temperatura. Escoger en lo posible no viajar en horas de mucho calor. Hay que parar cada al menos dos horas para que los niños descansen, y mucho mejor si en esas paradas se planea hacer algo interesante.
Mañana, daremos las últimas recomendaciones para que la experiencia de viajar en coche con niños sea inolvidable – por lo grata –.
Vía: Intereconomía
