1 de diciembre de 2009 Creado por Natalia

Los niños y las mentiras

Los niños y las mentiras

Cuando los hijos comienzan a crecer, los padres se topan con una situación que pone a prueba su capacidad de educarlos: cuando se los pilla mintiendo.

¿Qué hacer? ¿Se lo castiga o regaña? ¿Hasta qué punto es normal que los niños mientan? En principio, mentir forma parte del desarrollo, tiene que ver con reconocer la reacción del otro y lo que el otro espera, y adaptar el discurso a ello a pesar de que la realidad es otra.

Los pequeños tienen una gran imaginación, y les gusta inventar historias, hasta cierto punto no son muy concientes de la diferencia entre la realidad y lo que ocurre en sus mentes. Así, se estimula su imaginación y su capacidad de expresión en el lenguaje.

Cuando crecen un poco, pueden mentir por miedo o para evitar una reprimenda, por ejemplo. También para obtener un beneficio o llamar la atención.

Donde hay que prestar especial atención es en niños que mienten todo el tiempo, puesto que allí se puede estar escondiendo un problema mucho mayor. De ser necesario, hay profesionales que pueden intervenir.

En los demás casos, puedes dialogar con tus hijos sobre la importancia de decir la verdad para tener la confianza de mamá y papá, sin recaer en la cuestión moral ni si es bueno o malo en sí mismo.

Si el niño miente en público, no lo ridiculices ni avergüences, espera a conversarlo en privado. Tampoco hace falta recurrir a castigos. Puedes explicarle con paciencia que no le crees y que es mejor decir la verdad.

Como siempre, el ejemplo es la mejor enseñanza: nunca mientas delante de él o ella o prometas cosas que no se cumplirán.

Vía: Mi bebé y yo