
Ayer comenzamos a dar algunas pautas que hagan de la experiencia de viajar en coche con niños algo placentero, hoy daremos algunas más.
Es importante que se tenga en cuenta que aunque se puedan organizar actividades divertidas para que los niños se distraigan, hay ciertas normas que todos deben cumpliar arriba del coche: no gritar, discutir, lanzar cosas, tocar las puertas y ventanillas, entre otras cosas que puedan resultar hasta peligrosas porque distraen al conductor.
La música es una buena alternativa de entretenimiento, que permite cantar y que los niños se distraigan para hacer más ameno el viaje. También se pueden contar cuentos, o por qué no, llevar narraciones en formato de audio para ir oyendo.
Otra gran idea es aprovechar la experiencia para aprender cosas que tengan que ver con el viaje, como las plantas y árboles que se ven en el camino, las ciudades y comarcas por las que se transita, entre otros ejemplos.
También es útil tener previstos juegos como el veo-veo, las adivinanzas, los acertijos, y todo lo que estimule el ingenio y la imaginación.
Finalmente, un viaje es una gran ocasión para el diálogo y el encuentro familiar, para pasar un momento juntos cuando el resto del año no se cuenta con tanto tiempo, y bien aprovechada será una experiencia que los niños jamás olvidarán.
Vía: Intereconomía
