10 de diciembre de 2009 Creado por Natalia

Cuidados del pezón durante la lactancia

Cuidados del pezón durante la lactancia

Puede ocurrir que los pezones se lastimen o agrieten durante la lactancia, lo que puede resultar doloroso y además predisponer a infecciones si no se tratan debidamente. Sin embargo, esto no es motivo para interrumpir la alimentación del niño por esta vía natural. Por ello, sepamos qué hacer en estos casos.

Las heridas en los pezones suelen presentarse en las primeras dos semanas de vida del niño, tras lo cual desaparecen. Entonces, debemos tener los siguientes cuidados:
 
Amamantar en períodos de una hora y media a tres horas ayuda a que no aparezcan lastimaduras. Si pasa más tiempo, el bebé puede tener mucha hambre, lo que hará que mame con más fuerza y pueda lastimar a la madre.

Hay que interrumpir la succión antes de retirar el pecho, para lo cual hay que colocar un dedo en la comisura del labio del bebé. Frotar unas gotas de leche sobre los pezones y dejar la piel al aire ayuda a evitar grietas.

Evitar cremas, jabón y otros productos cosméticos sobre los pechos. Limpiar sólo con agua durante la ducha.

Si las heridas ya se produjeron, puedes intentar lo siguiente:

Respira profundamente, escucha música suave o utiliza otra técnica de relajación antes y mientras amamantes. 

Limita el tiempo de amamantamiento en el pezón dolorido. 

Amamanta con el lado menos dolorido primero. 

Exprime un poco de leche primero para estimular su flujo. 

Masajea tus senos mientras amamantas. Esto ayuda a estimular que la leche fluya. 

Usa sostenes forrados, o acolchonados no plásticos. Cambia los rellenos frecuentemente para mantener el pezón seco.
Si tus pezones están secos o agrietados, use un poco de lanolina pura en ellos. Esto forma una barrera de humedad de modo que se mantengan secos. 

Si tus senos están congestionados, intenta exprimir un poco de leche primero. Los senos atiborrados hacen muy difícil que el bebé pueda mamar. Exprimir un poco de leche a mano o con una bomba ayuda a hacer la areola más suave, el pezón más erguido y el asimiento más fácil. 

Usa soportes para senos con múltiples hoyos entre amamantadas. Esto permite que el aire circule y los protege de ser rozados por el sostén.

Vía: Planeta Mamá