
Una de las molestias que puede presentar la lactancia son los vasoespasmos en los pezones, que se caracterizan por fuertes puntadas en el pecho y la espalda.
Las mujeres que tienen vasoespasmos presentan mucho dolor, lo que lógicamente se traduce en dificultades para la lactancia.
Ocurren debido a la contracción de los vasos sanguíneos en el pecho, que causa una sensación dolorosa, que a su vez se relaciona con el Fenómeno de Raynaud.
Este fenómeno se caracteriza por un desorden tipificado por episodios de ataques vasoespásticos en los dedos de las manos y de los pies y, ocasionalmente, en la zona de la nariz y de los lóbulos de las orejas.
Si bien el Fenómeno de Raynaud afecta a entre el 5% y el 10% de la población en general, hasta el 20% de las madres que dan el pecho pueden padecer estos dolorosos vasoespasmos.
Incluso, muchas veces se le quita importancia al problema o se lo diagnostica mal, confundiéndolo con la presencia de conductos obstruidos o de candidiasis.
Algunas de las señales de que ese dolor en la lactancia se debe a vasoespasmos:
- Padecimiento de problemas circulatorios que se intensifican con el clima frío o cuando está sufriendo una crisis emocional.
- Pezones que cambian de color, pasando del blanco al púrpura entre una amamantada y otra.
- Dolores punzantes, escozor, o quemazón en toda el área del pecho, de la espalda y de los hombros.
Una de las formas de aliviar este dolor es mantenerte abrigada mientras das el pecho a tu bebé, o bien colocar paños tibios en el otro pecho y/o la espalda. Asimismo, se puede indicar un medicamento en base a la droga Nifidipine.
De todas formas, es tu médico quien debe indicar el tratamiento, si padeces de dolor al amamantar, no dudes en realizar una consulta.
Vía: Pregnancy Info