Desde tiempos inmemoriales, se han buscado formas de calmar el dolor que produce el trabajo de parto. Aunque hoy lo más generalizado es el uso de la anestesia epidural, lo cierto es que hay técnicas más naturales para mitigar ese dolor, como es el caso del hipnonacimiento.
Esta técnica se basa en lograr en la madre un estado de relajación en el parto, haciendo que desaparezcan los temores, ya que si hay miedo hay tensión, y por lo tanto dolor. Surge del trabajo de obstetra británico Grantly Dick-Read, quien fue un pionero a principios del siglo XX de lo que hoy entendemos por parto natural. Para este médico, buena parte del dolor de parto se relaciona con la actitud de la sociedad hacia el nacimiento, siempre vinculada al dolor. Hoy la técnica se utiliza en 22 países del mundo, desde hace ya 20 años.
Por ello, a las madres y sus parejas primero se los “deshipnotiza”, es decir se empieza a desarmar esa idea de que el parto es algo traumático, para quitarles el miedo. Luego, se imparten técnicas de autohipnosis, que inducen a un estado de relajación profunda que facilita el trabajo de parto y ayuda a lidiar con el dolor.
Hay que tener en cuenta que la relajación produce en el cuerpo endorfinas, hormonas naturales que son excelentes anestésicos fisiológicos. Y además, los niños que llegan al mundo en este ambiente de tranquilidad, son más tranquilos.
En la Asociación Nacional de Educación Prenatal se imparten clases para preparar a los padres para un hipnonacimiento. Lo ideal es comenzar entre la semana 20 y la 25.
Vía: ABC.es
