
Milenarias técnicas como la acupuntura pueden ser útiles para ayudar a lidiar con los dolores de espalda que causa el embarazo, sin tener que tomar analgésicos contraindicados, y hasta pueden ayudar si la futura madre tiene depresión, pero nada pueden hacer para hacer más llevadero el trabajo de parto.
Así lo corroboró un estudio de científicos de Corea del Sur y Reino Unido realizaron ensayos clínicos en más de dos mil mujeres y no pudieron encontrar evidencia científica comprobable de que aquellas que recurrieron a la acupuntura sintieran menos dolor durante el parto, comparadas con las que no recibían ninguna terapia, tomaban analgésicos convencionales o practicaron técnicas de relajación.
Es decir que llegado este punto, se puede decir que sea tal vez el efecto placebo que ejerce la acupuntura lo que parezca ayudar a las mujeres que aseguran que su utilización alivió el parto. Lo mismo ocurre con terapias similares.
Esto significa que la comunidad médica no incorporará la acupuntura en sus protocolos, pero no significa que quien se sienta mejor con ella, no pueda recurrir a la milenaria práctica.
Vía: Nación
