
Ocurre en un cierto porcentaje de casos que al acercarse el momento de nacer, el niño no presenta la posición ideal que es con la cabeza encajada en el canal de parto, sino que lo hace de nalgas o en la posición podálica – con los pies hacia abajo – . Una de las formas de intentar acomodar al feto es lo que se conoce como versión cefálica externa.
Consiste en la realización de maniobras sobre el vientre de la madre que en muchos casos logran acomodar al niño. El médico con sus manos tratará desde afuera de rotar a la criatura.
La maniobra se realiza a partir de la semana 37 de gestación. Está contraindicada cuando hay:
- Sangrado vaginal
- Un placenta que está cerca o que cubre la apertura del útero.
- Una prueba de no estrés reactiva
- Un bebé anormalmente pequeño
- Un nivel de líquido bajo en el saco que rodea y protege el bebé.
- Una frecuencia cardíaca fetal anormal
- Ruptura prematura de membranas
- Gemelos u otro embarazo múltiple
Asimismo, existen algunos riesgos al realizar la maniobra, entre los que se incluyen:
- Parto prematuro
- Ruptura prematura de membranas
- Una pérdida pequeña de sangre ya sea para el bebé o para la madre.
- Sufrimiento fetal que puede conducir a un parto de emergencia por cesárea.
- El bebé puede voltearse nuevamente a la posición de nalgas después de que se ha hecho la versión cefálica externa.
Por ello es que si tu bebé viene de nalgas, puedes conversar con tu doctor sobre esta posibilidad, exitosa en un 65% de casos.
Vía: Parto de Nalgas

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