
Especialmente las madres primerizas pueden tener mucho miedo a los dolores de parto, particularmente a las contracciones. También puede darse que tengan miedo a no tener fuerza suficiente para pujar, o a sufrir heridas o desgarros en el proceso
Ocurre que si este miedo no es bien canalizado puede retrasar todo el proceso y al mismo tiempo, hacer de la experiencia algo poco agradable.
Por ello es importante que las futuras mamás que sientan mucho miedo a las contracciones, comiencen a informarse con tiempo y a aprender a manejar este temor, para ello los cursos de preparto son excelentes, como así también las muchas técnicas de relajación que ayudan a contrarrestar los temores. Claro que se puede optar también por la opción de la anestesia epidural que alivia mucho estos dolores.
Con respecto al temor a pujar, todas las mujeres están preparadas para hacerlo. La episiotomía puede ayudar en algunos casos a evitar los desgarros naturales, pero aún si éstos ocurren, suelen curarse a las pocas semanas. En poquísimos casos en los que es necesario, una cirugía reconstructiva posterior ayuda a reparar las lesiones.
Estos miedos pueden manejarse, incluso con terapia psicológica que ayuda a llegar al parto con alegría y sin temores demasiado arraigados o extremos.
Vía: Mi Bebé y Yo
