
Tras dar a luz, las mujeres tienen la preocupación de recuperar sus cuerpos y tratar de volver al estado en que se encontraban antes de concebir, pero esto no es tarea sencilla, sobretodo porque a veces se producen condiciones que propician la aparición de la temida celulitis, que a veces es difícil de combatir.
En el embarazo aumenta el almacenamiento de grasas, puesto que el cuerpo prevé la falta de alimentos para ti y tu bebé, con lo cual es imposible no aumentar unos kilos y con ellos que aparezca la celulitis.
De todas formas, no es aconsejable realizar masajes en la gestación, puesto que en ese estado es más probable que se produzcan coágulos y flebitis, con lo que no conviene estimular la circulación.
Lo que sí puedes hacer es comer sano para ayudar a engordar lo justo y necesario, además de evitar alimentos que aumenten el edema, y con él la celulitis. Si tu embarazo es normal, podrás también realizar ejercicios. Una crema con mucha vitamina C ayudará a que tu piel sea más gruesa y tenga mejor aspecto.
Luego del parto, sí podrás realizar los tratamientos diversos que ofrece el mercado para que vuelvas a estar espléndida.
Vía: Todo Bebé
