
Normalmente se conoce como “cuarentena” al período tras el nacimiento de un bebé en el que la pareja suspende sus encuentros sexuales mientras se acomodan física y emocionalmente a la nueva criatura que ha llegado a sus vidas, especialmente la mujer.
Es que los cambios hormonales que se producen no bien ha nacido el bebé, sumado al cansancio y la cierta tensión que genera el cambio de tener un nuevo hijo, hace que el deseo sexual, especialmente femenino, esté en bajada, algo que es totalmente normal.
Los médicos además recomiendan esta espera por cuestiones higiénicas, ya que generalmente la mujer tiene un sangrado posparto, y en muchos casos aún no han cicatrizado las suturas de la episiotomía o la cesárea. El útero, además, debe volver a su tamaño normal ya que queda muy agrandado tras el embarazo. El riesgo de infecciones si se mantienen relaciones en esta etapa es importante.
Por ello es que esta etapa debe estar centrada en el disfrute y el descubrimiento de ese nuevo niño en la vida de la pareja. Con el correr de los días, todo se irá normalizando.
Si han pasado ya varias semanas del nacimiento del bebé y la falta de deseo sexual continúa en uno o ambos miembros de la pareja, siempre se puede realizar una consulta con un terapeuta que ayude en esos casos.
Vía: Punto Mujer
