
A medida que se acerca el momento del parto, el peso que debe soportar la futura mamá es también mayor. El vientre prominente desbalancea por completo al cuerpo, razón por la cual son muy frecuentes los dolores de espalda.
Veamos qué podemos hacer para aliviarlos.
Es importante mantener una buena postura de la espalda desde el inicio del embarazo, con la cabeza erguida hacia la frente como si una cuerda imaginaria que pasa por nuestra columna estaría siendo tensada.
Si estamos de pie, hay que distribuir el peso del cuerpo en las dos piernas, evitando apoyarnos de costado.
Si necesitamos agacharnos, jamás hay que flexionar la espalda. Hay que hacerlo con las rodillas, una delante de otra.
Si estamos varias horas sentadas, busquemos un asiento que permita que apoyemos toda la espalda y los pies en el suelo, con las rodillas flexionadas a 90 grados.
Continuemos con actividades físicas como el yoga y otras para contrarrestar los efectos del embarazo en el cuerpo, o bien busquemos algo que podamos hacer y nuestro médico autorice.
Es mejor dormir de lado, en especial sobre el izquierdo. De todas formas, podemos ir cambiando de posición, evitando siempre dormir boca abajo.
Para aliviar el dolor de espalda recuéstate boca arriba y flexiona las piernas sobre tu barriga para que la columna se ponga derecha. Para aliviar los calambres, recuéstate sobre un costado y eleva la pierna superior de manera controlada. Realiza círculos con los pies para estimular la circulación en las extremidades inferiores. También puedes ayudar a que tus piernas no se hinchen realizando círculos con la pierna entera.
Vía: Guía Infantil

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