
El proceso por el cual un bebé adquiere sus dientes, puede ser molesto y hasta doloroso. Por ello, es bueno que te informes al respecto y sepas cómo ayudarlo, recordando que todos pasamos por ello, y el también lo hará. En general, los dientes aparecen desde los seis meses, aunque algunos niños nacen con ellos y en otros se retrasa. Serán los incisivos inferiores los primeros en asomar, luego los superiores y así.
Los niños pueden presentar fiebre, irritabilidad inusual, falta de sueño y babeo más abundante. Sus encías estarán hinchadas, y al pasar el dedo notarás un bultito, señal inequívoca de que la dentición ha comenzado. Sin embargo, consulta a tu pediatra por los síntomas para descartar alguna otra cosa. La diarrea no es síntoma de la dentición, contrariamente a lo que se cree, así que concurre al especialista si tu hijo la sufre.
Para aliviarlo, puedes darle los clásicos mordedores, que se colocan en el refrigerador para que el frío desinflame y anestesie las encías. Puedes darle líquidos o gelatinas fríos, y además puedes pasar una gasa húmeda o una cuchara. El frío es lo que más lo ayuda.
Desde los medicamentos, y siempre consultando al pediatra, hay geles tópicos que desinflaman y calman el dolor, como así también se puede recetar analgésicos por vía oral, sobretodo si hay fiebre.
Vía: Babysitio

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