
Como ocurre con cualquier adicción, la noticia de un embarazo debería de ser motivo suficiente para dejar de consumir cualquier tipo de drogas, evitando incluso las prescriptas, previa consulta médica.
Cualquier sustancia psicoactiva como marihuana, cocaína, éxtasis y otros ponen en riesgo la vida y salud del feto, sin excepciones.
Esto se traduce en diferentes patologías asociadas al consumo de las drogas en la gestación, que son realmente devastadoras: bajo peso al nacer, tamaño pequeño del bebé, nacimiento prematuro, dependencia, problemas de aprendizaje y conducta, defectos congénitos, malformaciones, posibles problemas cardiacos, hipertensión pulmonar crónica, y otras.
Las sustancias prescriptas como antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos o estabilizadores del ánimo suelen ser suspendidas por el médico psiquiatra ante la presencia de embarazo, aunque jamás dejes de tomarlas por tu cuenta sin su consejo, pues podría provocarte efectos indeseados si suspendes de cuajo la medicación.
De manera tal que ante el consumo de drogas, hay que evaluar con el obstetra los pasos a seguir y la mejor forma de suspender dicho consumo, de manera tal que la salud de la madre y el bebé se perjudique lo menos posible.
Vía: Yo crezco

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