
Más allá de que la lactancia materna representa la mejor opción para el bebé, la leche de fórmula es una alternativa que se elige por diferentes motivos y que es igual de válida.
Si no puedes amamantar a tu hijo por algún motivo, no debes sentir culpa, ya que si está bien administrada la leche de fórmula cubrirá sus requerimientos. Lo importante es que tu hijo se sienta querido y se cubran sus necesidades, a la vez que estés tranquila y disfrutes de ese momento tan especial.
Algunas causas que hacen que se deba recurrir a la leche de fórmula para la alimentación del bebé:
- En bebés prematuros especialmente, el reflejo de succión es débil.
- Lactancia dolorosa.
- Período de distanciamiento entre la madre y el bebé.
- Problemas de salud de la madre que requieren la administración de medicamentos incompatibles con la lactancia.
- La necesidad de volver pronto al trabajo.
Si intentarás retomar la lactancia más adelante, es mejor no recurrir al biberón, sino utilizar cucharas, jeringuillas – como cuando se administra medicamentos – o bien, el Sistema de Nutrición Suplementaria (SNS).
Claro que también puedes optar por extraerte leche y conservarla para que otra persona lo alimente en tu ausencia.
Vía: Mi bebé y yo
