29 de junio de 2010 Creado por Natalia

La anorexia en la infancia

La anorexia en la infancia

Hace algunos días hablábamos de algo preocupante, como es el hecho de que hay cada vez más niños que realizan ejercicios en forma compulsiva con el fin de bajar de peso más y más. Los trastornos de la alimentación y la distorsión de la imagen corporal aparecen a edades cada vez más tempranas.

La anorexia en niños puede darse por alguna causa orgánica, como una enfermedad o medicamento que causa inapetencia, por una cuestión funcional al alterarse el desarrollo de un hábito alimentario, y psicológica. En este último caso, puede ocurrir que tienen una distorsión de su imagen corporal, es decir que se ven excedidos de peso cuando en realidad no lo están.

Esta enfermedad trae muchas consecuencias. Se supera con un tratamiento que incluya psicoterapia, tanto individual como familiar, médicos que atiendan los problemas que le trae al organismo el no comer o hacerlo en forma insuficiente, nutricionistas que reeducan en hábitos alimentarios saludables. En casos graves, se requiere de hospitalización.

En la anorexia en la infancia, suele leerse alguna dificultad emocional del niño con la madre. Pero es sumamente importante detectar a tiempo el problema. Un niño que manifiesta que no quiere comer para no engordar, es una señal de alerta ineludible.

En general, a edades tempranas los padres tienen mucho que ver con este tipo de cuadros. En algunos casos, por un exagerado control de la comida, que de alguna manera emite el mensaje de que comer es igual a engordar, y eso es malo. Luego, hay otros casos donde los padres están demasiado enfrascados en sus cosas y no prestan atención a sus hijos.

La alimentación va a asociada a lo afectivo y si hay una mamá que no tiene mucho interés en su hijo, su hijo no va a tener interés en comer. Para evitar este tipo de trastornos, es indispensable que en el hogar se forjen pautas alimentarias saludables, que la familia se reúna en la mesa siempre que se pueda, que se dialogue, que se ofrezcan alimentos sanos pero variados, y de vez en cuando algún dulce, en su justa medida. Todo ello contribuye enormemente a evitar los Trastornos de Alimentación en niños.

Vía: Guía Infantil