
En los bebés la fiebre es un síntoma bastante común, que puede deberse a múltiples causas. En general, medidas como darles un baño, mantener la hidratación, procurar que los ambientes sean frescos y suministrar antitérmicos recomendados por el pediatra, son suficientes.
Los episodios febriles suelen durar tres días, y la temperatura varía de los 38 a los 40 grados.
Sin embargo, en algunos casos es necesaria la consulta médica urgente. Veamos cuáles son los signos de alarma que deben alertarnos:
- El bebé está demasiado decaído, sólo quiere dormir, vomita o se queja de dolor de cabeza
- Tiene menos de tres meses
- La temperatura supera los 40º, sobretodo si se trata de un niño de menos de 24 meses.
- Tiene problemas para orinar
- Lleva cuatro días con fiebre
- Sufre alguna enfermedad crónica (malformación congénita, inmunodeficiencia, etc.)
- Tiene antecedentes de convulsiones febriles.
Pero incluso hay signos de alarma más graves, a los que no debemos desatender y requieren procurar la consulta médica inmediata:
- Llanto ininterrumpido
- Decaimiento importante
- Convulsión febril
- Aparecen de forma progresiva manchas de color rojo en el cuerpo que no desaparecen al estirar la piel
- Presenta rigidez
- Respira con dificultad
Vía: Bebés y Más
