
Un estudio indagó sobre el efecto de la lactancia materna sobre el eccema infantil, para saber si los niños alimentados naturalmente tienen alguna protección frente a las dermatitis atópica.
Según se ha publicado en el ‘Diario Británico de Dermatología’, alimentar al hijo exclusivamente dándole el pecho durante los cuatro primeros meses o más no les protege ni más ni menos de sufrir un eccema infantil que las madres que optan por el biberón.
El estudio, realizado en el King’s College de Londres, concluyendo que “hemos observado que no hay una evidencia clara de que un destete tardío proteja al pequeño de no padecer esta afección”.
Así, si bien los niños alimentados mediante lactancia materna tendrán muchos beneficios, no obstante, no tienen una especial protección frente a este problema de la piel.
Vía: El Mundo