
Un estudio realizado en Noruega determinó que la ingesta de ácido fólico en el embarazo, no sólo evita malformaciones, sino que podría contribuir a que el niño desarrolle mejor su lenguaje en un futuro.
Para ello, se estudió a un grupo de mujeres noruegas embarazadas, y a sus hijos durante algunos años, concretamente suplementos habían tomado entre las 4 semanas previas y las 8 semanas posteriores a la concepción.
En la fracción de ellas que recibieron suplementos de ácido fólico en el embarazo, se determinó que sus hijos tuvieron un mejor desarrollo del lenguaje.
Cuatro de cada mil niños de mujeres que habían tomado ácido fólico solo o combinado con otras vitaminas tuvieron un retraso grave del lenguaje, comparado con 9 de cada mil niños de mujeres que no habían tomado la vitamina B antes y al comienzo del embarazo.
Tal parece que la vitamina influye en el crecimiento neuronal y en cómo ciertos genes producen proteínas, un dato más que refuerza la importancia de seguir un plan de vitaminas previo a la concepción.
Vía: publico.es