
Aunque muchos consideran que los antojos en el embarazo son una cuestión psicológica, lo cierto es que hay cuestiones orgánicas que los explican y les dan sustento.
En efecto, los cambios que produce el embarazo en el cuerpo pueden hacer que las futuras madres vean modificarse su apetito, al punto de tener deseos irresistibles de comer algún alimento en particular. Es lo que comúnmente se conoce como antojos.
Algunos médicos explican que puede haber carencias nutricionales que empujen a comer determinado alimento. Si un antojo es muy repetitivo, puede ser el caso. Las ansias de comida salada indican una necesidad de sodio en el cuerpo.
Lo que más desean las futuras madres son alimentos dulces, muy ácidos o bien preparaciones muy condimentadas. La carne, en cambio, parece no gustarles. Las cosas frías y las bebidas con gas parecen tener efecto calmante sobre las náuseas, por lo cual es probable que las deseen en el primer trimestre.
Las variaciones hormonales son la respuesta a los antojos, que hacen que queramos comer cosas que antes no nos llamaban demasiado la atención, o bien que lo que antes nos apetecía, ahora nos da asco.
Lo importante es no perder el balance nutricional y no dar rienda suelta a los antojos, puesto que no es bueno subir mucho de peso en el embarazo. Sin embargo, un gustito moderado de vez en cuando, no nos hará ningún daño. ¡Es momento de consentirnos!
Vía: ABC del Bebé
