Pregorexia: cuando la preocupación por aumentar de peso es excesiva

Pregorexia: cuando la preocupación por aumentar de peso es excesiva

Todos estamos más o menos familiarizados con la anorexia, el trastorno alimentario que afecta a muchas mujeres que se obsesionan con ser delgadas y dejan de comer.

Sin embargo, un importante y creciente número de mujeres amplía esa obsesión a la etapa del embarazo. Es lo que se llama pregorexia, o anorexia de la embarazada.

Actualmente, desde los medios de comunicación se nos bombardea con la imagen de actrices y modelos que a pocas semanas de dar a luz lucen delgadísimas, como si nada hubiera pasado por sus cuerpos.

Este nuevo modelo a imitar, empuja a muchas mujeres a no alimentarse debidamente en el embarazo, arriesgando su salud y la del bebé.

Esta patología se desencadena por el pánico que tienen algunas mujeres de subir de peso y perder su figura, para lo cual restringen su ingesta calórica. Pueden inducirse vómitos y aumentan su actividad física.

Suele manifestarse al ingresar al segundo trimestre, cuando los cambios físicos del embarazo comienzan a hacerse notar. Quienes ya han tenido un trastorno alimentario como la bulimia o la anorexia son más propensas a la pregorexia, pero también puede darse el caso de que no haya antecedentes de este tipo en la mujer.

Algunas de las consecuencias del bajo peso de la embarazada son anemia, parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino y bajo peso de nacimiento.

Asimismo, puede presentarse desde desnutrición hasta alteraciones hidroelectrolíticas en la madre y en el feto. Incluso, luego de dar a luz, la madre puede tener inconvenientes en la lactancia.

Las mujeres que presentan algún trastorno de la conducta alimentaria tienen problemas para generar vínculos afectivos y demostrar sus emociones. Para que exista una  lactancia materna exitosa el vínculo con el bebé debe ser sano, por lo que probablemente en las mujeres con Pregorexia la lactancia materna fracase.

Desde luego, detectar síntomas requiere de una inmediata consulta con un obstetra y también con psicólogos o psiquiatras.

Vía: Revista Buena Salud

Compartir en Google Plus

Acerca de Natalia Vidoz

Blogger en BitaBlog desde el año 2008
  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios