
Acompañar al niño en el control de esfínteres puede ser un poco desconcertante. Por ello, veamos cómo ayudarlo a pasar esta gran etapa de maduración de forma creativa.
Primero, debemos comprar un orinal de formas y colores divertidos, para que se sienta atraído y familiarizado con el objeto.
Luego, debemos tener en cuenta el utilizar ropa práctica: faldas para las niñas y pantalones con elástico para el niño, de allí que la estación cálida es ideal para dejar los pañales.
Podemos dejarlo presenciar nuestras prácticas higiénicas para que las aprendan por imitación de mamá o papá.
No hay que insistir si no quiere permanecer sentado en el orinal, y sí hay que alentarlo y elogiarlo cuando lo use. Hay que acompañarlo, y antes de tirar la cadena asegurarnos que entienda todo el proceso.
Si tiene temor o inseguridad, es útil distraerlo con un juego.
Al principio, es normal que el niño advierta el estímulo cuando ya se haya hecho pipí. Si se le deja mojado unos minutos se sentirá incómodo, y lo ayudará a pedir para ir al cuarto de baño antes la próxima vez.
Vía: Mi Bebé y yo
