
Muchas mujeres, al enterarse que están embarazadas tienen cierta preocupación por el aumento de peso, puesto que forma parte de todo el proceso. Si bien lo que comúnmente se escucha es que lo ideal es aumentar un kilo por mes (es decir que llegaremos al parto con nueve kilos, poco más o poco menos), lo cierto es que este parámetro es inexacto.
Por empezar, la suba de peso no es constante en todo el embarazo. En el primer trimestre será menos marcada que al final de la gestación. A la vez, depende del peso de la mujer antes del embarazo, su talla y otros factores como la tendencia a retener líquidos, que harán que sea el médico y si se quiere un nutricionista el que indique cuanto peso se debe ganar para estar en un parámetro saludable.
A modo orientativo, podemos decir que:
- Mujeres que tienen un IMC – Índice de Masa Corporal – bajo (>19,8) tendrían que aumentar entre 12,5 y 18 kg.
- Mujeres con un IMC normal (19,8 a 26) deberían aumentar entre 11,5 y 16 kg.
- Mujeres con un IMC alto (26 a 29) tendrían que aumentar entre 7 y 11,5 kg.
- Mujeres con un IMC muy alto, consideradas obesas (<29) tendrían que aumentar un mínimo de 6,8 kg.
Por ello, decir que lo “normal” es ganar entre 9 y 12 kilos es inexacto, puesto que para algunas es mucho y para otras poco. Las mujeres delgadas necesitan estos kilos extra para que el bebé crezca bien y puedan sobrellevar la lactancia. Las mujeres con sobrepeso deben ganar pocos kilos para evitar complicaciones como la hipertensión o diabetes.
El aumento de peso en el embarazo se da siguiendo, aproximadamente, este patrón:
1º Trimestre: 0 – 12º semana: 0-1Kg de incremento
2º Trimestre: 13º- 24º semana: 3-4kg de incremento
3º Trimestre: 25º- 40º semana: 8Kg de incremento
Hacer dieta en el embarazo es sumamente peligroso, puesto que nuestro bebé puede perder grasas también y nacer con bajo peso, además de otros problemas por una mala nutrición. Además, el cuerpo genera toxinas al perder peso que podrían dañarlo. Si nos alimentamos sano, evitando alimentos con alto contenido de grasas o azúcares, como los postres, hamburguesas, pizzas y demás, es poco probable que ganemos más peso de la cuenta.
Vía: Bebés y Más, Planeta Mamá
