
Realizar matronatación o natación para bebés es algo sumamente beneficioso, al igual que los niños un poco mayores que continúan tomando clases para aprender a nadar. Pero como todas las cosas, existen ciertos riesgos que debemos conocer para tomar recaudos.
En general, si el natatorio al que llevamos a nuestros hijos cuenta con un sistema de higiene adecuado, y la supervisión de los adultos es la necesaria y en forma constante, estos riesgos se minimizan.
La Asociación Española de Pediatría, sin embargo, advierte algunos riesgos de la natación en bebés y niños pequeños:
- Hiperhidratación por la ingesta de agua
- Conjuntivitis química por cloro, especialmente en verano por efecto asociado del sol
- Conjuntivitis infecciosa vírica por adenovirus, o bacteriana
- Infección de córnea en niños con lentillas, denominada queratitis
- Infección de Molluscum contagiosum, una enfermedad de la piel que se manifiesta con verrugas con centro deprimido, que se contagia particularmente en piscinas
- Micosis en los pies o pie de atleta (hongos).
- Pitiriasis versicolor, otra infección fúngica que se manifiesta con machitas blancas
- Diarreas
- Quemaduras solares
- Traumatismos
- Ahogamiento, cuando el cuidado por parte de padres o monitores no es suficiente.
Aquí podrás instruirte más sobre el tema, pero lo importante es conocer estos riesgos y reducir sus posibilidades al mínimo.
Vía: Bebés y Más