
Un estudio acaba de demostrar que aquellas embarazadas que recibieron la vacuna contra la influenza, tuvieron hijos más sanos, más grandes y con menor porcentaje de parto prematuro.
Es de conocimiento público que las embarazadas son más sensibles a la gripe, como vemos que ocurre con el brote de H1N1. Pero recibir la vacuna en la gestación no sólo las protege a ellas: sus bebés son más sanos antes y después de nacer.
Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han recomendado por años que las mujeres embarazadas se inoculen contra la influenza estacional, y refuerzan la recomendación con la nueva cepa de la gripe A.
Por ello es mejor recibir la dosis, ya que no está indicada en los bebés de menos de seis meses, pero si la reciben de su madre, estarán más protegidos.
Habla con tu obstetra sobre la posibilidad de recibir vacunación antigripal.
Vía: Medline Plus
