
Un grupo de investigadores del Centro Médico Erasmus (Rotterdam, Holanda) realizó un estudio que ahondó en los beneficios y prejuicios de ciertos factores de la salud materna en el crecimiento fetal.
Concretamente fumar, no tomar ácido fólico, tener hipertensión arterial o el hematocrito alto son algunos de los factores que hacen que el feto no crezca lo debido en el primer trimestre de embarazo.
Los cambios de un ambiente adverso podrían afectar a la estructura, fisiología y función de los principales órganos, provocando una restricción del crecimiento fetal.
La longitud del embrión es un parámetro que sirve para calcular la edad fetal. El estudio siguió el caso de mujeres desde la fecha exacta de la concepción, llegando a la conclusión de que en aquellas en las que se presentaron algunos de los factores de riesgo el feto crecía más lentamente, lo que puede propiciar un parto prematuro, o con bajo peso, factores nocivos para la salud.
Los recién nacidos en estas condiciones experimentan durante los dos primeros años de vida un desarrollo compensatorio. Su tasa de crecimiento supera los valores normales, un conocido factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular y el síndrome metabólico en la edad adulta.
Vía: El Mundo