
Se acerca el verano y muchas familias ya están preparando las vacaciones. Sin embargo, a veces un bonito plan familiar se ve opacado porque uno de los niños sufre un accidente, como fracturas, laceraciones, contusiones, esguinces y otros.
Un estudio publicado recientemente en la revista Pediatrics da cuenta de que las vacaciones familiares son el momento donde los niños sufren mayor cantidad de accidentes, tal como demostró la investigación llevada a cabo por la Universidad de Ohio.
Entre los datos a considerar, encontramos que la mayoría de las veces los niños no necesitaron ser ingresados, y un porcentaje de menos del 1% terminó con la muerte del accidentado. El 62% de los casos fueron varones, dado que sus juegos son más bruscos, y la mayoría, también, fueron menores de cinco años.
Actividades comunes como subir o bajar escaleras y rampas y practicar deportes y actividades recreativas fueron los desencadenantes de las lesiones. Es decir que en general, los riesgos fueron en los mismos momentos que se repiten en la vida cotidiana, aunque tal vez al estar más relajados en vacaciones, es más frecuente que los padres se descuiden.
Por ello, los esfuerzos de cuidados no deben dejarse de lado en vacaciones, en cuestiones sencillas similares a las que prestamos atención el resto del año.
Vía: El Mundo
