Pocas cosas deben ser tan angustiantes para los papás que ver a su hijo ahogarse, ya sea con un trozo de comida u objeto que accidentalmente introdujo en su boca, y fue a parar a la tráquea. En estos casos, saber cómo reaccionar es la diferencia entre un mal rato pasajero o algo con consecuencias mucho más graves.
Además de los cuidados habituales que implican no dejar al alcance de los niños objetos de piezas pequeñas, o trozos de comida demasiado grandes para evitar el atragantamiento en niños, no está demás que sepamos realizar la maniobra de Heimlich, capaz de liberar la vía respiratoria y expulsar lo que sea que la esté obstruyendo.
Si bien es de esperar nunca tener que recurrir a esta maniobra, sería bueno que los padres miren este vídeo y lo tengan en mente, ya que nunca se sabe cuándo nuestros hijos u otros niños puedan necesitarlo, puesto que salvan vidas.
Ante situaciones de emergencia, lo mejor es mantener la calma y tratar de actuar razonablemente, y si tenemos un protocolo de procedimientos a seguir, todo es más fácil.
Vía: Bebés y Más
