
Es bastante común que las niñas de tres o más años se quejen de picor en el área genital. En ese caso, la mamá debe comprobar si aparecen manchitas amarillas en la ropa interior.
De constatarse la presencia de estas manchas, hay que consultar al pediatra que recetará una medicación, puesto que se trata de una infección menor y sin gravedad, pero que requiere tratamiento para aliviar las molestias.
Se trata de una vulvovaginitis, que en niñas de corta edad generalmente es causada por un hongo, la cándida albicans. Presente en la flora habitual de la vagina, algunas situaciones hacen que crezca la población y cause molestias. Además del prurito, el cuadro suele acompañarse de flujo vaginal amarillento.
Además, el hongo puede transmitirse por contacto directo o a través de utensilios de higiene, como esponjas y toallas, razón por la cual no deben compartirse y cada miembro de la familia debe tener el propio.
Además, hay que tener en cuenta que un exceso de higiene también hace aparecer estos cuadros, ya que barremos la flora habitual de los genitales, propiciando que la cándida gane terreno. Hay que evitar el uso de bidet, jabones y jamás dejar la zona húmeda.
Generalmente, los pediatras recetan ungüentos o pomadas que terminan con el problema en pocos días.
Vía: Mi Bebé y Yo