Hace poco te enseñábamos un vídeo donde aprendías las maniobras a efectuar si un niño de menos de un año se atraganta. Ahora, continuemos con otra maniobra como es la de resucitación cardiopulmonar.
En el vídeo, el médico nos explicaba que si el bebé pierde el conocimiento el paso a seguir es realizar esta práctica. Lo mismo ocurre en otras circunstancias, como si un niño cae al agua, por ejemplo. Claro que desearíamos que jamás tengas que recurrir a esta maniobra ni a ninguna, pero llegado el caso es mejor saber qué hacer que quedarse mirando sin hacer nada.
Si estamos solos, hacer la maniobra lo mejor posible es lo mejor que estará a nuestro alcance para salvar la vida del bebé. En la medida de lo posible hay que tratar de mantener la calma, y concentrarnos en los pasos a seguir es lo que más puede ayudarnos a lograrlo hasta que la ayuda médica logre llegar.
La diferencia con la RCP para adultos es que la respiración debe hacerse boca a nariz-boca del niño, y debe realizarse las compresiones con dos dedos, ubicados un dedo por debajo de una línea imaginaria que una las mamilas del bebé.
Aún si pensamos que no lo haremos bien o que dañaremos al niño que estamos tratando de ayudar, es mejor que no intentar nada, por ello presta atención al vídeo. Mejor aún, no es mala idea para los padres tomar un curso práctico para saber este tipo de cosas.
Vía: Bebés y Más