
Muchas mujeres deben retomar sus actividades laborales tras dar a luz a sus hijos, no sin sentir una gran culpa por ello. A esto se le suma que los niños pueden sentir muchas veces tanto apego a la persona que los cuida mientras los padres trabajan, que las madres se sienten celosas e incapaces en su rol.
Esta situación es sumamente común y normal, ya que el niño – con toda lógica – pasa buena parte del día con esa persona, y es normal que cuando son pequeños se sientan confiados con ellas. Veamos cómo manejar la situación de la mejor forma.
Madre hay una sola, y los niños en el fondo lo saben, son las madres las que sienten inseguridades de este vínculo prácticamente indestructible, y hasta puede funcionar el algún punto como un “chantaje emocional” a mamá porque ésta se va a trabajar.
